miércoles, 10 de abril de 2024

ORIENTÁNDONOS POR UN DESAYUNO QUE NOS ELEVE NUESTRA AUTOESTIMA (PARTE 1)

Reza una frase del que es considerado el padre de la medicina. 

"Que tus alimentos sean tus medicamentos y que tus medicamentos sean tus alimentos"

Hipócrates.

¿Qué nos quiere decir con esto? es primordial lo que introducimos a nuestro organismo.

Pero, puede que comamos lo que sea por desconocimiento y lo otro pueda ser porque no haya otra cosa que solo ese alimento.

Es aquí donde deseo introducir esta frase que se les enseña a todos los estudiantes de derecho en sus primeros días de clase.

"El desconocimiento de la Ley, no nos exime de su cumplimiento"

La enfermedad no es otra cosa que un desconocimiento de las leyes de la salud.

Para que me entiendas voy a retratarlo en un ejemplo en nuestros animales, con quienes nos relacionamos día a día. Pero que por nuestras ocupaciones diarias o las rutinas de toda la vida, no nos hayamos puesto a pensar.

Pregunto:
¿En que me diferencio yo de un toro?... él es macho yo hembra, camino en 2 patas él en 2, tiene cuernos, yo no. Ni implícitos siquiera eh.
¿Si me comparase con una vaca? el mismo ejemplo, estamos en igual de "condiciones" las 2 hembras.
¿Nosotros tenemos hijos? si
¿Los toros tienen hijos? sí

¿Qué come un toro?

solo pasto, solo pasto, todo el tiempo. No harina, no pan, no papitas fritas, ni pasteles, ni arroz...

¿Qué bebe un toro?
agua, no cañazo, no cerveza, no yogurt, no gaseosa.
Por tanto, sus defensas están altas, no les hacen daño ni estar expuestos a elevadas temperaturas y a bajas temperaturas. Duermen en la interperie, bajo la lluvia, y bajo el inmenso calor del sol.
Son fuertes, robustos, musculosos hacen de vientre de forma envidiable(cagan, defecan).

Pero, ¿Qué pasaría si tendrías de mascota a un toro desde ternerito, recién nacidito?

le alimentarías de tu comida, él comería tu comida y por tanto desarrollaría cualquiera de las enfermedades que tú puedes estar teniendo en este momento, padecerían de estreñimiento, tendrían problemas de gastritis, reflujo, hemorroides, gases,  impotencia sexual, gripes, dolor de panza, pueden llegar a deprimirse, granos.

Aquí voy, nosotros no tenemos el organismo de  toro, eso es verdad.

También es verdad que de la misma materia que se creo al toro, nosotros fuimos creados, de la tierra, comemos de la tierra como el toro, bebemos agua como el toro, defecamos como el toro, tenemos sexo y tenemos hijos como el toro.

Con esta reflexión deseo concluir que, ellos no cocinan sus alimentos, comen pasto y beben agua y viven de lo mejor.

Nosotros, empezamos el día ansiosos, algunos más que otros.

¿Porqué?

Por haber practicado por años hábitos antinaturales y si agregamos a esto nuestros malos hábitos alimenticios, se le llama malos hábitos alimenticios por comer lo que nos gusta no lo que conviene.

 Nuestras excusas son diversas para mantener esos hábitos alimenticios como por ejemplo decirse ¡de algo hay que morir!, o  a mí lo bailado y lo comido nadie me lo quita.

Pero si eres una persona como yo , que quiere vivir de la mejor manera, sana, viajando, corriendo, no siendo una carga para nadie, tranquila, es menester que pongas atención a lo que vamos a decir en esta charla.

Mis amigos, por nuestro desayuno comienza nuestro libre albedrío. El ejemplo del toro, saldrá a relucir en su mente. Durante esta charla.  

¿Qué hábitos hemos desarrollado?

Un hábito es una ley. Eso me dice mi madre, referente a algo que le dije, que en otra ocasión les contaré jejeje ¿se puede cambiar las leyes? ¡sí!. Es más fácil cambiar las leyes que cambiar un hábito, pero si se puede cambiar un hábito, solo que puede llevar media vida adulta.


La mejor forma de saber los hábitos alimenticios de una persona es por las enfermedades que presenta y como se ve externamente.

Hay enfermedades cuya causa específica es la mala alimentación. Muchas enfermedades que se consideran hereditarias no son sino el simple resultado de lo que comen los padres, que es lo mismo que comen los hijos y lo mismo que comía la mamá desde el embarazo. En consecuencia la enfermedad que sufren los padres también lo sufren los hijos. En eso consiste lo hereditario de la enfermedad. A esto se le puede llamar un mal hábito alimenticio.

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